El gobierno entrante reaccionó resignado ante la primera gran derrota que sufrió cuando su candidato, Alfredo Deluque, fue descartado como nuevo presidente del Senado.
Una alianza del progresista Pacto Histórico (CD) y el derechista Centro Democrático (PH), bancadas mayorías en el Senado y en la Cámara de Representantes, por 56 votos contra 45, eligieron al samario Honorio Miguel Enríquez Pinedo.
Un miembro del nuevo Gobierno disfrazó su frustración con una afirmación obvio según la cual respeta plenamente la autonomía del Congreso, razón por la cual no llamó a ningún congresista para pedir votos u ofrecer cargos, contratos o prebendas para elegir a Deluque.
"Hacía más de 30 años no se elegía la mesa directiva del Senado mediante una votación libre, sin repartos burocráticos… Eso fortalece nuestra democracia", afirmó.
El nuevo Gobierno, que asumirá el 7 de agosto, afirmó que inicialmente quiso que el senador conservador Enrique Gómez impusiera la banda presidencial, pero recapacitó debido a que el hermano de Gómez, Miguel Gómez Martínez, será el ministro de Hacienda; y su hijo, Nicolás, será el jefe de despacho de la Presidencia.
El derrotado Enríquez también expresó su resignación. Fue una elección democrática, admitió.
El dirigente derechista Álvaro Urtibe Vékez, máxima autoridad en el CD, dijo que la elección de Enríquez “lre hará bien a Colombia3.
"En más de 30 años no se había visto una elección de la directiva del Senado definida verdaderamente a voto limpio”, señaló Urige. “Lejos de preocuparme, esa situación me llena de optimismo".