La nueva cúpula militar estrena de lleno sus preceptos e ideologías al mando de la Patria Milagro. En los dos bombardeos que van en este Gobierno, ya hay dos flagrantes violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario (DIH).
En el primero, ocurrido en la madrugada del 11 de agosto, 3 campesinos en zona rural reportaron verse heridos por el bombardeo, ordenado desde lo más alto del Estado.
El segundo caso ya incrementa la fuerza y la desproporcionalidad de los ataques.
La Operación AMÓN, difundida por el presidente el 27 de agosto, dejó como resultado 10 personas muertas que fueron remitidas al Instituto de Medicina Legal. Allí, la entidad informó que 3 de los 10 cuerpos son menores de edad, lo que constituiría una violación al DIH en la mayoría de los casos.
El objetivo de dicha operación, contra disidencias de Alexander Díaz alias ‘Calarcá’, era el cabecilla Juan Antonio Salazar Agudelo, alias ‘Urias Perdomo’.
Medicina Legal ha identificado 9 de los 10 cuerpos, alegando que trabaja en el último por “el estado en el que se encuentra”. Dicho cuerpo podría corresponder a Perdomo. En caso de serlo no minimiza el acto ilegal cometido por el Ejército contra menores, pero en caso de no serlo, sería un fracaso aún más grande tanto en la operación como en el costo humanitario.
De los cuerpos, hay 4 mujeres y 5 hombres, incluyendo a los 3 menores.
Preocupa inmensamente la política de seguridad del presidente con este precedente inicial. Más aún cuando, en cada oportunidad, refiera su discurso de atacar a quien sea y caiga quien caiga, suavizando con ‘dar de baja como en derecho corresponde’.
La operación AMÓN fue realizada en la vereda El Retorno, al sur del departamento de Guaviare, con 11 aeronaves incluyendo los aviones Kfir, mismos que el Libro de la Verdad da como inútiles.
La recién posesionada cúpula militar, y el minDefensa Jorge Eduardo Mora López, deberían explicar si en ambos ataques se han respetado los principios de proporcionalidad, distinción y precauciones, presentes en el DIH para el caso de bombardeos con presencia de menores.
Pese a que el DIH no prohíbe terminantemente el bombardeo, sí plantea a cabalidad estos principios en pro del respeto a la vida de los menores.
Es fundamental comprender dichos principios, sobre todo cuando el Gobierno y el jefe de Estado han prometido 15 bombardeos en los primeros 100 días de la Patria Milagro.