La tragedia por lluvias en Córdoba, Sucre y el sur de Bolívar, reveló un actuar irresponsable e ilegal por parte de hidroeléctricas en Colombia para represar más agua de la permitida con fines políticos, de especulación en precios de la energía y, posiblemente, con un intento de crear un apagón en el país.
Luego de 14 muertos, 9 mil viviendas destruidas y 140 mil personas afectadas, autoridades gubernamentales revelaron como, por meses, las represas sobrepasaron los límites de embalses.
Por la emergencia, el caso más destacado fue el de la Central Hidroeléctrica Urrá I. A 30 kilómetros de Tierralta, Córdoba, y en medio del río Sinú, la represa está enviando al río cerca de 2.100 metros cúbicos por segundo, para responder al frente frío ártico. Lo que no dicen es que semanas antes de la emergencia ya se habían sobrepasado los topes permitidos por la ley para el embalse de agua.
La información fue revelada por la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).
Caso Urrá


Según información suministrada por la empresa privada XM a la ANLA, la represa Urrá violó el tope permitido durante más de un año desde 2020 a 2024.
En el caso de 2025 el dato estuvo en 73 días, un 20% del total del año, destacando los meses de junio, julio y agosto.

De junio a diciembre de 2025, el embalse cordobés incumplió el tope permitido durante 56 días. Ambas violaciones llevaron a la ANLA a comenzar un proceso sancionatorio contra la hidroeléctrica.
Debido a la emergencia ambiental de 2026, la gravedad del incumplimiento resultó en la renuncia del presidente de la empresa, Juan Acevedo Rocha.
Otros casos en el país

Durante los primeros seis días de febrero, mientras el frente frío ártico provocaba lluvias prolongadas, tres hidroeléctricas en el paíes sobrepasaron por mucho el tope legal.
En primer lugar, la represa Playas, e Antioquia, llegó a un tope de más del 110%. Cerca, un poco más bajo, el ya mencionado embalse de Urrá, en Córdoba, superó el 108% de llenado.
Más abajo, y en alerta roja por su historia, la hidroeléctrica HidroItuango, también en Antioquia, superó el 102% de llenado y, tras las lluvias y la emergencia, se mantiene en un 99,7%.

En otros datos presentados por la ANLA, las principales hidroeléctricas del país están en alerta roja por posibles desbordamientos alcanzados por las decisiones irresponsables de sus juntas directivas.
Las posibles razones
El presidente Gustavo Petro habló sobre posibles razones para que las hidroeléctricas represaran más agua de la necesaria, independientemente de la temporada del año (sequía o lluvias).
Desde la expedición del decreto presidencial con el cual se modifican las tarifas de energía eléctrica, el presidente Petro cazó una pelea con Sinergox – XM, la principal empresa de gestión eléctrica en Colombia. Según el presidente, XM y contratistas, tanto privados como públicos, buscarían que las hidroeléctricas produjeran menos energía de la necesaria para la sociedad.
La decisión ilegal tendría dos motivaciones. La primera sería especular en el precio del gas natural con el cual se genera electricidad, y así mismo aumentar las tarifas de cobro a todos los colombianos. Así, los especuladores no cumplirían el decreto presidencial y no rebajarían las tarifas en la generación de energía eléctrica.
El segundo motivo, según el presidente, sería el de rebajar la producción de energía eléctrica para forzar un apagón en el país, sencillamente para cargar en culpas y odios contra Petro.
En reunión con sus ministros, el presidente Petro pidió que dichos contratistas fueran investigados, pues estas prácticas constituirían un delito contra el pueblo colombiano. Tras la renuncia del presidente de la hidroeléctrica Urrá, Petro pidió a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios que hiciera una auditoría profunda a todo este entramado de corrupción alrededor de la especulación en el precio de la energía eléctrica colombiana.