El Gobierno de Cuba anunció que hundió una lancha rápida civil de Estados Unidos que respondió a tiros los llamados para exigirle que no ingresara a las aguas territoriales de la Isla, y mató a los cuatro ocupantes, que no identificó.
Según el Ministerio del Interior (Minint), otras seis personas ocupantes de la lancha rápida resultaron heridas, as{i como “el comandante de la embarcación cubana, en la que patrullaban cinco militares.
Un comunicado del Gobierno cubano indicó que todos los heridos “fueron evacuados y recibieron asistencia médica” en la Isla.
El ministerio no aportó datos sobre las identidades, las nacionalidades o las posibles motivaciones de los integrantes de la lancha rápida.
De acuerdo con el Minint, la lancha “se aproximó a una milla náutica al noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara”, en aguas territoriales cubanas.
“Ante los actuales desafíos, Cuba ratifica su voluntad de proteger las aguas territoriales, teniendo como base que la defensa nacional es un pilar fundamental para el Estado cubano a favor de la protección de su soberanía y la estabilidad en la región. Prosiguen las investigaciones por las autoridades competentes para el total esclarecimiento de los hechos”, dijo el Gobierno cubano.
La lancha hundida tenía matrícula del estado de Florida.
En los últimos años se han reportado varios incidentes de este tipo, dos de ellos del año 2022.
En un caso, una lancha rápida proveniente de Estados Unidos disparó contra fuerzas guardafronteras cubanas cerca de Villa Clara y provocó heridas a un oficial cubano.
El otro suceso se produjo en Bahía Honda (oeste) cuando una embarcación también procedente de Estados Unidos chocó con una patrullera del ministerio del Interior y el resultado fue el hundimiento de la primera y la muerte de varios de sus tripulantes.
Las autoridades de la isla reportan con frecuencia el hallazgo de lanchas rápidas abandonadas o capturadas en la costa norte (Ciego de Ávila, Villa Clara, La Habana) usadas habitualmente para recoger a potenciales migrantes, señalando estas acciones como “violaciones territoriales y tráfico humano”.