La política tradicional colombiana es tan sucia y corrupta, que los candidatos a posiciones de elección popular en los pueblos, se amenazan de muerte o se extorsionan y se acosan sexualmente.
A esa y otras conclusiones llegó un estudio de la Misión de Observación y las universidades de Los Andes y de Uppsala (Suecia), sobre el comportamiento ciudadano durante las pasadas elecciones locales.
El estudio comprobó violencia por parte de rivales políticos e incluso de sus propios compañeros de partido, exigencia de relaciones sexuales a cambio de avalar candidaturas.



