Muchos congresistas colombianos van a morir de angustia y de ira contra el presidente Gustavo Petro.
Muy probablemente, sentirán un pellizco en sus gordas billeteras, cuando Petro concrete su fórmula mediante la cual pretende recortarles los más de 52 millones de pesos mensuales que se embolsillan, muchos de ellos solo por decir presente cuando los llaman a lista.



