Por un lado, Israel es un importante exportador de armamento convencional de guerra. Pero, por el otro, y más grave, compra aviones, cohetes teledirigidos y misiles, con los cuales masacrar a los palestinos de Gaza, los adquiere en países como Estados Unidos (65,6%), Alemania (29,7%) e Italia (4,6%).
Hace pocos días, Gran Bretaña suspendió al menos 30 de sus contratos de ventas a Israel, argumentando que, en su cacería a Hamas, no hace lo suficiente para proteger a los civiles, de los cuales ha matado al menos a 40 000, y otras faltas contra el Derecho Internacional Humanitario.
Las ventas de armas del Reino Unido a Israel son pequeñas en comparación con el total de Israel, pero el primer ministro israelí denunció la decisión del Reino Unido como "vergonzosa".



